Norberto Rivera. El pastor del poder

La pederastia es la sombra que acompaña a la cúpula de la iglesia católica. Denuncias de innumerables violaciones de niños por parte de miembros de la organización religiosa son cada vez más pronunciadas y en un contexto de la renuncia del cardenal Norberto Rivera Carrera, presentada al Papa Francisco el 6 de Junio, en cuya fecha cumplió 75 años, meritoria la reflexión profunda a través de diferentes voces, que buscan una valoración de la Iglesia.

Norberto Rivera El pastor del poder, coordinado por  el sociólogo Bernardo Barranco, es un colección de ensayos críticos sobre el desempeño del arzobispo Rivera. Dichos ensayos no buscan una falsa neutralidad, por el contrario, son textos de denuncia donde intelectuales, periodistas y activistas de derechos humanos sustentan con hechos los excesos y extravíos del cardenal.

El texto prologado por Denisse Dresser, se nutre de las reflexiones de periodistas e intelectuales tales como Alberto Athié, Eugenia Jiménez Cáliz, Guadalupe Loaeza, Fátima Moneta, Marilú Rojas Salazar, Mónica Uribe, Rodrigo Vera y Jenaro Villamil, donde cada uno documenta la trayectoria de un personaje que en nombre de la ortodoxia moral ha condenado las causas de las mujeres, los homosexuales, los no creyentes y las minorías.

El resultado de los textos es un personaje (Roberto Rivera) que refleja la impunidad del país y regido por una regla: el fuero religioso son reglas no escritas de la política mexicana. El prelado es intocable no sólo por su condición de alto clero, sino por su hermandad con el poder.

Norberto Rivera El pastor del poder es un esfuerzo colectivo por conformar una sólida imputación a una fallida aventura de la Iglesia que apostó por la disciplina y la regresión.