El humor y la actuación acertadamente dirigida llevan a situaciones divertidas, interesantes y muy bien montadas y enredadas en pequeños foros independientes, en los que la ausencia de la gran logística teatral se extraña pero no daña. Porque lo que sobra es imaginación e iluminación decorosa para ambientar la obra Naco naco pero chido al fin, bajo un libreto a veces acertado y en ocasiones menos convincente. Pero con una dirección que produce el sabor del buen teatro al frente de Miguel Angel Messino, quien también estelariza el rol de Madame Jourdain, esposa de Monsieur Jourdain: naco mayor y protagonista de la puesta en escena en el merito centro de Coyoacán de la gran Frida sufrida, esquina con La Guadalupana, la epopéyica cantina de las mil y una borracheras que ahora lleva otro nombre. Contrario a lo que muchos cábulas supondrían Naco naco
pero chido al fin no se distingue por el albur y las mentadas de madre, pero sí por su buen francés (no nos referimos a las refrescadas y albureadas), porque la adaptación está basada en el libreto de Moliere El Burgués gentilhombre. Por lo tanto, el afrancesamiento y las mariconerías son obligadas y no lo decimos homofóbicamente sino con mucho respeto a las preferencias LGBT, XY y Z, y lo que le sigue. Nos referimos a la sutilité y delicadé ambiente de las cortes francesas donde seguramente nació el beso francés y sus parientes.

Naco es chidoEn Naco naco pero chido al fin se trata del refinamiento afrancesado que percibió Moliere, pero contrastable con el acento chido y chilangón de Monsieur Jourdain. Algo parecido a Cuauhtémoc Blanco como gobernador del estado de Morelos con todo y cuauhtemiña, porque los cortesanos le muestran como reverenciar a una dama, como pronunciar, y hasta como ataviarse con estilacho. Pelucas al estilo Luis XV, XVI y XVII (¿existió?) acento franchute divertidamente ironizado, vestimentas y decoraciones kitsch de coloridos exagerados y pitorrescos, crean la corte de personajes con una pincelada de estilo tepiteño, rodeados de nobles cortesanos. Naco naco pero chido al fin que no tiene ninguna semejanza ni coincidencia, con la canción de Botellita de Jerez, arrancó su primera función teniendo como padrino de la obra a Carlos Bonavides, quien atento y afable nos dio no una entrevista de banqueta sino un guiño a vuelo de pájaro, a punto de comenzar la obra, presentada por Mexinacos al grito de Escena, en el Foro Ricardo Villarreal de Recreateatro.

Naco es chido“Soy el padrino de la obra y definitivamente El Premio Mayor que hice en televisión, como Naco naco pero chido al fin, tienen algo en común con la obra de Moliere. Son obras adaptadas del teatro clásico a situaciones del humor mexicano, entonces me invitaron para el estreno y para mí es un honor. Es importante apoyar al teatro mexicano, ya hay muchos jóvenes interesados en la carrera de actuación, que hay que apoyar. Es importante que el público venga y apoye al teatro”. Efectivamente hay un paralelismo -con las respectivas distancias- entre ambas obras; una especie de Huicho Domínguez a la Moliere o Moliere a la Huicho Domínguez.

“Exactamente, y para mí es un honor porque hace 23 años hice El Premio Mayor y sigo vigente, Huicho Domínguez sigue vigente como si estuviera al aire, es todo un fenómeno”. Partícipe de clara definición a favor de López Obrador, durante la campaña de elección
presidencial, en la que la participación de actores y actrices fue decisiva como nunca, abierta y sin temores, Carlos Bonavides tuvo un papel muy importante en ese sentido. “Antes que actores somos ciudadanos y pues importa porque estamos en una vitrina, pero sí, la participación de los actores y actrices fue interesante. Yo participé mucho con López Obrador pero no tengo ningún interés en ocupar ningún puesto, ni nada, yo soy actor. Lo apoyé porque creo que el proyecto de López Obrador es una renovación del país, y yo creo en una renovación del país para que nosotros le dejemos un país mejor a nuestros hijos e hijas”.

Aunque la obra no tiene un tratamiento desde la sátira política, hay una irónica referencia a La Gaviota, la dama despilfarradora sin freno, que ya se va, que bien podría ser un personaje central en esta puesta de escena. Pero gaviotas a volar, porque Madame Jourdain tiene las virtudes que emocionan hasta la risa.

Foro Ricardo Villarreal de Re-crea Teatro
Higuera 31, Centro de Coyoacán
Funciones: Sábados 18:00 y 20:30 hrs.
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