Putla, Villa de Guerrero es un municipio que pertenece al estado de Oaxaca. Para llegar a “la tierra del humo”, como también se conoce, es necesario viajar varias horas desde la ciudad de Oaxaca hasta la mixteca baja.

Una de las fiestas máximas para los putlecos es la celebración del carnaval. Éste último se compone de 3 comparsas: los copalas, la danza del macho (también llamada mascaritas) y los viejos. Todos los habitantes del municipio y alrededores participan, algunos disfrazados en la comparsa que eligieron, otros como músicos y mayordomos. Se celebra el fin de semana antes del miércoles de ceniza.

Es muy complejo hablar de las tres comparsas y conocer una a fondo con tan sólo una visita. Sin duda alguna el traje más vistoso de todas las comparsas es el de los viejos, llamado tiliches (pedazos de tela cosidos). El traje pesa alrededor de 15 a 20 kg, (y la temperatura ambiente es bastante cálida), va acompañado de una joroba, bule, máscara y sombrero de palma.

Ésta fiesta se disfruta con los famosos compuestos, que es aguardiente preparado con frutas de la región; una buena nieve; tepache o la tradicional agua de chilacayote; además de café cosechado y tostado en la región.

El sábado se lleva a cabo el tradicional baile de coronación en donde se presenta a la reina y princesas de la comparsa de los viejos y a los novios de la danza del macho.

El día de plaza en Putla es el domingo. Se pueden apreciar por las calles del centro a los triquis vendiendo sus verduras, hortalizas, animales, semillas y café. Arriban también costeñas de Pinotepa, Corralero y alrededores vendiendo pescado seco. A la par aprecia el concurso de disfraces de la comparsa de los copalas cuyos mayordomos ofrecen una comida con tamales de mole amarillo o de tichinda en casa de la Diosa Copala. El desfile de comparsas se lleva a cabo por la tarde y se pueden apreciar la infinidad de trajes, así como las tradiciones de pueblos vecinos que llevan trajes y música a lucir.

El lunes se lleva a cabo el concurso de disfraces de la comparsa de los Viejos, ese es el momento preciso para apreciar los trajes originales, escuchar los sones de carnaval y ver los mejores pasos de cada participante que hace mover los tiliches a chicos y grandes de una forma impresionante. La categoría libre permite ver el ingenio y creatividad de los putlecos. Además de ver el orgullo con el cual rinden homenaje a personajes que han aportado algo al lugar, desde los más cálidos y fiesteros, hasta los más ilustres y luchadores sociales. Por la tarde, el centro es el lugar de reunión, puedes ver a toda la comunidad disfrazada de tiliches bailando sin parar.

El día martes se lleva a cabo la comida, en donde se puede degustar la tradicional “masa de chivo”, después, la comparsa de los viejos va a la iglesia para la bendición del tenate de dinero que será “robado” por los viejos al mayordomo entre golpes dados por las buchicatas (tallos de planta), para después presentar un vale de dinero y nombrar a los nuevos mayordomos para el siguiente año.

Terminado el carnaval, Putla queda en calma, esperando asistir a la iglesia el miércoles de ceniza, gustosos y ansiosos por el carnaval del siguiente año, por vivir esa emoción al bailar, disfrutar las maravillas naturales que ofrecen sus alrededores y conocer su variada gastronomía.